Qué es el DNS y cómo cambiarlo: ¿mejora de verdad tu internet?
El DNS es una de esas siglas que aparecen cuando algo falla («DNS_PROBE_FINISHED_NXDOMAIN», «no se pudo resolver el nombre del servidor») y que mucha gente cambia siguiendo un tutorial sin saber muy bien para qué sirve. Esta guía explica qué hace de verdad, qué cosas no puede arreglar y cómo cambiarlo con seguridad si decides hacerlo.
Qué es el DNS
Los ordenadores se comunican con direcciones numéricas (IP), pero las personas recordamos nombres. El DNS (Sistema de Nombres de Dominio) es la «agenda telefónica» de internet: cuando escribes ejemplo.com, tu dispositivo pregunta a un servidor DNS cuál es su dirección IP y, con la respuesta, se conecta.
Por defecto, tu router le pregunta al DNS de tu operadora. Cada respuesta se guarda un rato en memoria (caché), de modo que la segunda vez que visitas la misma web ya no hace falta preguntar.
Qué puede y qué no puede hacer cambiarlo
| Sí puede | No puede |
|---|---|
| Acortar unos milisegundos la primera carga de una web que no habías visitado | Subir tus Mbps de bajada o de subida |
| Evitar fallos si el DNS de tu operadora va lento o se cae | Bajar el ping en los videojuegos (el tráfico de la partida no depende del DNS) |
| Aplicar un filtro de malware o de contenido adulto, si eliges un servicio que lo ofrece | Volverte anónimo o esconder tu IP |
| Saltarse algunos bloqueos hechos a nivel de DNS | Arreglar un wifi débil o una línea saturada |
Si tu problema es que «internet va lento», el DNS casi nunca es la causa. Antes de tocarlo, mide con calma y descarta el wifi: lo explicamos en la guía de wifi contra cable.
Servidores DNS públicos más usados
| Servicio | Dirección principal | Dirección secundaria |
|---|---|---|
| Cloudflare | 1.1.1.1 | 1.0.0.1 |
| Google Public DNS | 8.8.8.8 | 8.8.4.4 |
| Quad9 | 9.9.9.9 | 149.112.112.112 |
Cloudflare también ofrece variantes con filtro: 1.1.1.2 bloquea sitios de malware y 1.1.1.3 bloquea además contenido para adultos, algo útil en una casa con niños. Quad9 filtra por defecto dominios maliciosos conocidos.
Cómo cambiarlo
En Windows 11
- Abre Configuración → Red e Internet y entra en tu conexión (Wi-Fi o Ethernet).
- Pulsa Propiedades de hardware y, junto a «Asignación de servidor DNS», pulsa Editar.
- Elige Manual, activa IPv4 y escribe las dos direcciones del servicio elegido.
- Guarda y vuelve a abrir el navegador.
En Android
Ve a Ajustes → Redes e Internet → DNS privado, elige «Nombre de host del proveedor de DNS privado» y escribe one.one.one.one (Cloudflare) o dns.google (Google). Esto usa DNS cifrado en todo el teléfono, también con datos móviles.
En el router
Si lo cambias en el router, lo aprovechan todos los dispositivos de la casa. Entra en su panel de administración, busca la sección de Internet / WAN / DNS y sustituye «automático» por las direcciones elegidas. No todos los routers que entregan las operadoras permiten este cambio.
Cómo comprobar si te ha servido
Una forma sencilla en Windows es limpiar la caché y medir la primera consulta a un dominio. Abre PowerShell y ejecuta:
ipconfig /flushdns
Measure-Command { Resolve-DnsName netflix.com -Type A } | Select-Object TotalMilliseconds
Repite con cada servidor y compara varias veces, a distintas horas. Si las diferencias son de pocos milisegundos, no te compliques: no vas a notar nada.
Privacidad: lo que cambia y lo que no
El servidor DNS que uses ve los nombres de las webs que consultas. Cambiar de la operadora a Cloudflare o Google no elimina esa visibilidad: la traslada a otra empresa con otras políticas. Lo que sí hace el DNS cifrado (DoH o DoT, como el «DNS privado» de Android) es impedir que alguien en tu misma red, por ejemplo en un wifi público, lea tus consultas por el camino. Una VPN es otra cosa, y la explicamos en esta guía sobre VPN y velocidad.
Cuándo sí merece la pena cambiarlo
- Algunas webs no cargan en tu casa pero sí con datos móviles.
- Ves con frecuencia errores de «no se pudo resolver el nombre».
- Quieres un filtro de malware o contenido para niños sin instalar nada.
- Estás en una red de la que desconfías y quieres cifrar tus consultas.
Si todo funciona bien, dejar el DNS de tu operadora es una decisión perfectamente razonable.