Por qué el wifi va más lento que el cable y cómo mejorarlo
Es una de las situaciones más frecuentes: contratas 300 Mbps, conectas el ordenador con un cable y los ves, pero en el sofá, por wifi, apenas llegas a 80. Nada está roto. Es cómo funciona el wifi. Esta guía explica por qué ocurre y qué puedes hacer, empezando por lo que más efecto tiene.
Por qué el wifi rinde menos que el cable
Un cable de red es un canal privado entre dos equipos. El wifi es una emisión por el aire, un medio que se comparte con todos los dispositivos de tu casa y con las redes de los vecinos. Eso trae varios problemas:
- Turnos. Mientras un dispositivo transmite, los demás esperan. Con muchos aparatos, cada uno recibe una fracción.
- Distancia y obstáculos. La señal se debilita con cada metro y cada pared. Hormigón, ladrillo, espejos y agua (peceras, tuberías) absorben mucha señal.
- Interferencias. Otras redes wifi en el mismo canal, microondas, teléfonos inalámbricos y dispositivos Bluetooth compiten por el mismo espacio.
- El propio dispositivo. Un móvil o un portátil con una antena pequeña o vieja no llegará a lo que anuncia el router.
Las tres bandas: qué cambia
| Banda | Velocidad | Alcance | Cuándo usarla |
|---|---|---|---|
| 2,4 GHz | Baja | Mucho | Habitaciones lejanas y aparatos sencillos |
| 5 GHz | Alta | Medio | Casi todo, cerca del router |
| 6 GHz (Wi-Fi 6E y 7) | Muy alta | Corto | Dispositivos nuevos, en la misma habitación |
Muchos routers unen las bandas bajo un solo nombre de red y el dispositivo elige. Si notas que te quedas «enganchado» a la banda lenta, separa los nombres (por ejemplo «MiCasa» y «MiCasa-5G») y conecta a mano los equipos importantes a la de 5 GHz.
Ocho mejoras, de más a menos efecto
1. Cambia el router de sitio
Es gratis y suele ser la mejora más grande. Colócalo en un lugar central, elevado (sobre un mueble, no en el suelo), a la vista y lejos de paredes gruesas, del microondas y de aparatos electrónicos. Muchos routers acaban escondidos en una esquina, detrás del televisor o dentro de un armario, y eso les quita la mitad de su alcance.
2. Conecta por cable lo que no se mueve
Televisor, consola, ordenador de sobremesa, decodificador. Cada aparato que pasa al cable libera capacidad de wifi para los demás. Un cable Cat5e o Cat6 admite 1 Gbps hasta 100 metros.
3. Usa la banda de 5 GHz cuando estés cerca
Más rápida y menos saturada que la de 2,4 GHz. Si tu router y tu dispositivo la admiten, es la primera opción a corta distancia.
4. Cambia de canal
En 2,4 GHz solo tres canales (1, 6 y 11) no se solapan entre sí. Si vives en un edificio con decenas de redes, cambiar de canal puede notarse mucho. Muchos routers lo hacen en automático, pero no siempre bien; puedes probar a fijarlo a mano.
5. Actualiza el router si es muy antiguo
Un router de hace diez años no aprovecha una línea moderna. Los routers Wi-Fi 6 gestionan mucho mejor varios dispositivos a la vez. Antes de comprar, comprueba que los puertos sean Gigabit y no de 100 Mbps.
6. Añade un punto de acceso o un sistema mesh, con cuidado
Para casas grandes o de varias plantas, un segundo punto conectado por cable al router da una cobertura mucho mejor que cualquier repetidor. Un mesh con conexión dedicada entre nodos también funciona bien. Los repetidores simples, que se conectan por wifi, son la opción menos eficaz porque el mismo canal tiene que servir a la vez de entrada y de salida.
7. Limita lo que no necesitas
Revisa qué dispositivos están conectados. Cámaras, altavoces, bombillas y viejos móviles que nadie usa consumen tiempo de emisión. Muchos routers permiten priorizar el tráfico (QoS) para dar preferencia a videollamadas o juegos.
8. Reinicia y actualiza el firmware
Un reinicio de vez en cuando limpia errores acumulados, y las actualizaciones del fabricante corrigen fallos de rendimiento y de seguridad. Comprueba en el panel del router si hay una versión nueva.
Cómo saber si el problema es el wifi o la línea
- Mide con cable. Ese es tu techo real: lo que entrega la línea.
- Mide por wifi junto al router. Si baja mucho ya en ese punto, el problema es el propio wifi del router o del dispositivo.
- Mide en las habitaciones donde lo usas. La diferencia con la medición anterior es lo que se pierde por la distancia y las paredes.
Si por cable también sale muy por debajo de lo contratado, entonces sí puede haber un problema de la línea. En ese caso, consulta la guía para reclamar a tu operadora.
Mitos habituales
- «Más antenas, más velocidad». Ayudan, pero un router bien colocado supera a uno con antenas enormes escondido en un armario.
- «Un repetidor duplica la cobertura y la velocidad». Amplía la cobertura, sí, pero suele reducir la velocidad disponible.
- «Subir de plan arreglará el wifi». Si el problema es la señal, pagar más megas no cambia nada.