Seguridad del wifi en casa: 8 ajustes del router que debes revisar hoy
El router es la puerta de entrada de toda tu casa a internet, y sin embargo muchas personas lo dejan tal como lo instaló la operadora: con la contraseña que venía en la pegatina, sin actualizar y con funciones que nunca usan. Dedicar veinte minutos a revisar ocho ajustes cierra la mayoría de los fallos de seguridad más habituales.
Cómo entrar en el panel del router
Normalmente se accede escribiendo una dirección en el navegador, como 192.168.1.1 o 192.168.0.1. Si no funciona, en Windows abre el Símbolo del sistema, ejecuta ipconfig y busca la «puerta de enlace predeterminada»: esa es la dirección. El usuario y la contraseña suelen estar en una pegatina del equipo. Si tu operadora gestiona el router, puede que algunos ajustes estén bloqueados; en ese caso, consúltalo con ellos.
Los ocho ajustes
1. Cambia la contraseña de administración del router
No confundas la contraseña del wifi con la del panel. La del panel controla toda la configuración. Si sigue siendo la de fábrica («admin» o la de la pegatina), cualquiera con acceso a tu red podría cambiar tus ajustes. Pon una larga y única.
2. Usa una contraseña de wifi larga y un cifrado moderno
Elige WPA3 si tu router y tus dispositivos lo admiten, o WPA2 con cifrado AES en caso contrario. Evita WEP, WPA antiguo y el cifrado TKIP. Una contraseña de al menos 12 caracteres, o una frase larga fácil de recordar, es mucho más resistente que una corta con símbolos.
3. Desactiva WPS
El botón y el PIN de WPS facilitan conectar dispositivos, pero el PIN ha tenido debilidades conocidas. Si no lo usas, apágalo.
4. Actualiza el firmware
Las actualizaciones corrigen fallos de seguridad. Busca la opción «actualización de firmware» en el panel, o consulta a tu operadora si es quien actualiza el equipo. Si el fabricante ya no publica actualizaciones para tu modelo, es una razón para plantearte cambiarlo (guía: cómo elegir un router wifi).
5. Crea una red de invitados
Una red aparte para visitas, y para aparatos poco fiables como bombillas, cámaras o altavoces inteligentes, evita que un dispositivo comprometido tenga acceso a tu ordenador y a tus archivos. Actívala en el panel y dale su propia contraseña.
6. Desactiva la administración remota
Algunos routers permiten abrir su panel desde internet. A menos que lo necesites y sepas protegerlo, déjalo desactivado: es una puerta que no tiene por qué estar abierta.
7. Revisa los dispositivos conectados
Mira la lista de aparatos de tu red. Reconocerás los tuyos por el nombre o por la marca. Si hay uno que no conoces, cambia la contraseña del wifi y vuelve a revisar.
8. Comprueba los DNS del router
Un tipo de ataque cambia los servidores DNS del router para desviar a sitios falsos. Revisa en la sección de Internet que los DNS son los de tu operadora o los que elegiste tú, como explicamos en la guía de qué es el DNS y cómo cambiarlo. Si ves direcciones desconocidas, restáuralas y cambia la contraseña de administración.
Resumen en una tabla
| Ajuste | Riesgo si no lo haces | Dificultad |
|---|---|---|
| Contraseña de administración | Cambios de configuración sin tu permiso | Fácil |
| Contraseña wifi y cifrado | Acceso no autorizado a tu red | Fácil |
| Desactivar WPS | Una vía de ataque innecesaria | Fácil |
| Actualizar firmware | Fallos conocidos sin corregir | Media |
| Red de invitados | Un aparato dañado tiene acceso a todo | Fácil |
| Sin administración remota | Panel expuesto a internet | Fácil |
| Revisar dispositivos | No notar un intruso | Fácil |
| Revisar DNS | Desvío a webs falsas | Media |
Lo que se recomienda mucho y ayuda poco
- Ocultar el nombre de la red. Se descubre con facilidad y puede dar problemas de conexión.
- Filtrar por dirección MAC. Se puede copiar; no sustituye a una buena contraseña.
- Reducir la potencia para «no llegar a los vecinos». Perjudica tu propia cobertura y no impide un ataque dirigido.
Si ya sospechas de un problema
Si notas cosas raras, como webs que redirigen donde no deben, dispositivos desconocidos o ajustes que no cambiaste tú, cambia primero la contraseña de administración y la del wifi, y comprueba los DNS. Si persiste, restaura el router a los valores de fábrica y vuelve a configurarlo con calma, o pide ayuda a tu operadora. Haz estos pasos en orden y no instales «aplicaciones de seguridad» que te lleguen por mensajes no solicitados.